5 Deliciosas recetas sin azúcar con edulcorante de fruta del monje

1. Limonada simple de fruta monje (un clásico refrescante)
Perfecta para un día caluroso, sin caída de azúcar.
Porciones: 4
Ingredientes:
1 taza de jugo de limón fresco (aproximadamente 4-6 limones)
4 tazas frío agua
⅓ a ½ taza de edulcorante de fruta de monje granulado (ajustar al gusto)
Cubitos de hielo
Rodajas de menta fresca o limón para decorar
Instrucciones:
En una jarra grande, combine el jugo de limón y el edulcorante de fruta de monje. Bate vigorosamente hasta que el edulcorante se disuelva por completo.
Añade el agua fría y revuelve bien.
Prueba y ajusta el dulzor si es necesario.
Sirva sobre hielo, adornado con menta o una rodaja de limón para disfrutar de una delicia refrescante y sin azúcar.
2. Galletas masticables con chispas de chocolate (sin gluten y bajas en carbohidratos)
Satisface tu antojo de galletas sin sentirte culpable.
Porciones: 12 galletas
Ingredientes:
2 tazas de harina de almendras
⅓ taza de monje granulada edulcorante de frutas
¼ cucharadita de bicarbonato de sodio
¼ cucharadita de sal
⅓ taza de aceite de coco derretido (o mantequilla sin sal)
1 huevo grande
1 cucharadita de extracto de vainilla
½ taza de chocolate amargo sin azúcar chips
Instrucciones:
Precalienta tu horno a 350°F (175°C). Forre una bandeja para hornear con papel pergamino.
En un tazón mediano, mezcle la harina de almendras, el edulcorante de fruta de monje, el bicarbonato de sodio y la sal.
En otro tazón, mezcle el aceite de coco derretido, el huevo y la vainilla.
Combine los ingredientes húmedos con los secos y revuelva hasta que se forme una masa. Incorpora las chispas de chocolate.
Forme 12 bolas con la masa y colóquelas en la bandeja para hornear. Aplana ligeramente con la palma.
Hornea durante 10-12 minutos, hasta que los bordes se doren. Déjalos enfriar en la lámina durante 10 minutos para que se endurezcan.
3. Pudín cremoso de vainilla y chía (desayuno fácil)
Un comienzo del día rico en proteínas y preparado con antelación.
Porciones: 2
Ingredientes:
½ taza de semillas de chía
2 tazas de leche de almendras sin azúcar (o leche de elección)
¼ de taza de polvo de fruta de monje granulada con fibra de tapioca
1 cucharadita de extracto de vainilla
Una pizca de sal
Bayas y nueces frescas para cubrir
Instrucciones:
En un frasco o tazón, mezcle las leche de almendras, rape en polvo con fibra de tapioca, vainilla y sal hasta que se mezclen.
Agrega las semillas de chía y bate bien para evitar que se formen grumos.
Déjalo reposar durante 5 minutos y luego vuelve a batir. Cubra y refrigere durante al menos 4 horas, o idealmente durante la noche.
Antes de servir, revuelva bien. El pudín debe quedar espeso y cremoso. Cubra con bayas frescas y nueces para un desayuno cetogénico.
4. Crema "agradable" de bayas en 5 minutos (postre sin batir)
Una delicia congelada y afrutada lista en minutos.
Porciones: 2
Ingredientes:
2 tazas de bayas mixtas congeladas (como fresas, frambuesas, arándanos)
1 plátano mediano congelado (en rodajas antes de congelarlo)
2-3 cucharadas de leche de almendras o de coco sin azúcar
1-2 cucharadas de edulcorante de fruta de monje granulado (al gusto)
½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Instrucciones:
Coloque todos los ingredientes en una licuadora o procesador de alimentos de alta potencia.
Licue, deteniéndose para raspar los lados según sea necesario, hasta obtener una consistencia suave y suave. Añade un poco más de leche, una cucharada a la vez, si es necesario para mezclar.
Sirva de inmediato para obtener una textura suave o extiéndalo en un recipiente y congélelo durante 1 a 2 horas para obtener un postre más firme y bajo en carbohidratos.
5. Glaseado balsámico picante y dulce (aplicación salada)
Un glaseado sin azúcar perfecto para proteínas, verduras o ensaladas.
Porciones: Rinde aproximadamente ½ taza
Ingredientes:
1 taza de vinagre balsámico
3-4 cucharada de edulcorante de fruta de monje granulado
1 diente de ajo machacado (opcional)
Ramita de romero fresco (opcional)
Instrucciones:
En una cacerola pequeña, combine el vinagre balsámico, el edulcorante de fruta de monje, el ajo y el romero (si usando).
Deje hervir a fuego lento a fuego medio-bajo, revolviendo hasta que el edulcorante se disuelva.
Reduzca el fuego a bajo y cocine a fuego lento durante 15-20 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que se reduzca aproximadamente a la mitad y cubra el dorso de una cuchara. Mire con atención para evitar que se queme.
Retirar del fuego, desechar el ajo y el romero y dejar enfriar. Se espesará más a medida que se enfríe.
Rocíe sobre pollo asado, salmón, fresas asadas o una ensalada caprese para darle un toque sabroso y sin calorías.
Consejos para el éxito:
Sin dorarse: Recetas que dependen del azúcar para la caramelización (como la crema) brûlée) no funcionará de la misma manera con el edulcorante de fruta del monje.
Regusto: algunos notan un ligero regusto a la fruta del monje. Combínalo con sabores atrevidos como chocolate, vainilla, cítricos o especias para equilibrarlo.
Empieza menos dulce: siempre puedes agregar más edulcorante de fruta de monje, pero no puedes quitarlo. Comience con un poco menos de lo sugerido y modifique a su gusto.
¡Disfrute de sus deliciosas creaciones sin azúcar con esta alternativa sin eritritol y amigable para el estómago que se adapta perfectamente a un estilo de vida cetogénico o bajo en carbohidratos!
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Sobre el autor
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